
El mono me invitó a fumar. Escuchamos el Relics de Floyd.
No tiene sentido hablar de lo muy triste, alegre, raro, desvoluminado y asombroso, que pueda siquiera resultar escucharlo en esta época. No había tenido visiones, ni tampoco ansiedad, solo esa calle, y esa familia, esos amigos, esos días.
Un saludo a mi compañero de rutas, Gitano.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada