miércoles, junio 3

Paris



Dònde comienza realmente este Parìs?
pendenciero poema de guerras y plagas
acordeon marchito con los hielos de Enero,

Madre Parìs.

martes, junio 2


Nuestras vidas son como ferrocarriles
sobre rieles con final indiscutido.

Todos los caminos se repiten y finalmente llegan a Roma
entonces miro a un costado para pensar
pensar en otro equipaje.

La primavera es tardìa.

Mi niña es eterna como estos àrboles
y yo incrédulo.

Una bandera blanca en medio de este continente se dibuja en mi frente
el sonido de una mandolina rompe este recuerdo.

Pienso que estoy màs cerca de mi cuerpo y mas lejos de alma.

martes, febrero 10

Hymne à la beauté

Viens-tu du ciel profond ou sors-tu de l'abîme,
Ô Beauté ? ton regard infernal et divin,
Verse confusément le bienfait et le crime,
Et l'on peut pour cela te comparer au vin.

Tu contiens dans ton oeil le couchant et l'aurore;
Tu répands des parfums comme un soir orageux;
Tes baisers sont un philtre et ta bouche une amphore
Qui font le héros lâche et l'enfant courageux.

Sors-tu du gouffre noir ou descends-tu des astres ?
Le Destin charmé suit tes jupons comme un chien;
Tu sèmes au hasard la joie et les désastres,
Et tu gouvernes tout et ne réponds de rien.

Tu marches sur des morts, Beauté, dont tu te moques;
De tes bijoux l'Horreur n'est pas le moins charmant,
Et le Meurtre, parmi tes plus chères breloques,
Sur ton ventre orgueilleux danse amoureusement.

L'éphémère ébloui vole vers toi, chandelle,
Crépite, flambe et dit : Bénissons ce flambeau !
L'amoureux pantelant incliné sur sa belle
A l'air d'un moribond caressant son tombeau.

Que tu viennes du ciel ou de l'enfer, qu'importe,
Ô Beauté, monstre énorme, effrayant, ingénu!
Si ton oeil, ton souris, ton pied, m'ouvrent la porte
D'un Infini que j'aime et n'ai jamais connu ?

De Satan ou de Dieu, qu'importe ? Ange ou Sirène,
Qu'importe, si tu rends, - fée aux yeux de velours,
Rythme, parfum, lueur, ô mon unique reine ! -
L'univers moins hideux et les instants moins lourds

martes, enero 6

Charles


Hay que ser siempre ebrio. Todo está allí: es la cuestión única. Para no sentir la carga horrible del tiempo que quebranta tus hombros y te inclina a la tierra, hay que embriagarse sin tregua. ¿ Pero de qué? De vino, de poesía o de virtud, a su modo, pero embriaguese.
Y algunas veces, sobre las marchas de un palacio, sobre la hierba verde de un potrero, en la soledad triste de tu habitación, te despiertas, la embriaguez ya disminuida o desaparecida, pide al viento, a la ola, a la estrella, al ave, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que canta, a todo lo que habla, pregunta cual hora es; el viento, la ola, la estrella, el ave, el reloj, te responderán: " ¡ Es la hora de embriagarse! Para no ser los esclavos martirizados del tiempo, embriaguese; ¡ embriaguese sin cesar! De vino, de poesía o de virtud, a su modo. "


Charles Baudelaire, El Muermo de París.

jueves, octubre 16

Longaví


Lejana niebla
humedeciendo cánticos ebrios
ocultando crueles signos de bronce
como si el temor fuera hierba hostil

[el cólera es de noches eternas]

Todos los artefactos decayeron en el oxido rústico
de una generación extraviada.
Una iglesia duerme siesta en el regazo de una plaza adicta al olvido
y al despojo.
Entre sonidos del tue-tue el alba despierta
canales y culebras.

jueves, agosto 28

Final


La nostálgica aparición de la madurez
despertó las cruzes de piedra volcánica.
Llovió durante semanas, día y noche.
En la ventana sopla veleidoso aveces
el viento perdido de una tempestad pasada.
Ahora, mi melancolía pende como el crepúsculo
de un cielo que está pintado en oleo.

sábado, junio 21

Historia del hombre pájaro


La etapa de la historia de la isla de pascua (siglo XVII y XVIII d.c., app) estuvo marcada por innumerables e interminables luchas entre las grandes tribus; éstas, denominadas guerras tribales, tuvieron como resultado el fin de la primera cultura: la del moai.Las guerras dieron paso a una nueva administración político religioso en la isla y quedó atrás el culto al hombre, al ser derrumbados todos los moai. La nueva época se caracterizó por una vue lta a las tradiciones más antiguas de Polinesia: el culto a las aves. Los líderes religiosos de la isla se asentaron en el borde sur del volcán Rano Kau, creando la aldea ceremonial de Orongo. Año a año se esperaba la llegada de las aves migratorias que, según la tradición oral, eran enviadas por el mismo dios Make-Make para avisar el comienzo de una nueva temporada, pues en el pasado exitían sólo dos épocas anuales: hora y tonga (verano e invierno).La ceremonia del hombre pájaro consistía en una competencia que tenía como objeto la captura del primer huevo de la camada del ave manutara. Cada tribu tenía un representante (hopu manu); quienes se recluían en las inmediaciones del volcán Rano Kau para entrenarse en los distintos aspectos de la competencia (escalada, natación).Con la llegada de las primeras aves migratorias a los islotes, en época de primavera, se daba comienzo a la carrera. Los hopu manu o competidores celebraban una comida ritual llamada 'umu tahu', pintaban sus cuerpos con 'Kiea' (tierra mineral de colores extraída desde los acantilados) y después procedían a bajar el acantilado inmediato a la aldea de Orongo, con una altura de unos 300 m sobre el nivel del mar. Luego nadaban hacia el mayor de los islotes, Motu Nui, distante unos dos kilómetros. Los hopu manu esperaban en cavernas que las aves nidificaran sobre el islote. Una vez que los pájaros ponían sus huevos, se procedía a capturar uno, y a anunciar hacia Orongo que se era poseedor de éste. Se reiniciaba la natación, se escalaba el acantilado hasta la aldea y el hopu manu que entregaba primero el huevo a su ariki (rey) lo convertía en el tangata manu, jefe religioso y político de la isla durante un año.detuvo las grandes guerras tribales, dejando una calma relativa a Rapa Nui. En esa época arribaron los primeros visitantes occidentales, lo que coincidió con la elección del último tangata manu.